
Domingo de Ramos, Fiesta | |||
| Fiesta, Marzo 16 | |||
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Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!, que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra protección, implorando vuestra asistencia y reclamando vuestro socorro, haya sido desamparado. Animado por esta confianza, a Vos también acudo, ¡oh Madre, Virgen de las vírgenes!, y gimiendo bajo el peso de mis pecados me atrevo a comparecer ante vuestra presencia soberana. ¡Oh Madre de Dios!, no desechéis mis súplicas, antes bien, escuchadlas y acogedlas benignamente. Amén.

Domingo de Ramos, Fiesta | |||
| Fiesta, Marzo 16 | |||
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Autor: Lucrecia Rego Tu Reinarás y ¡Que viva mi Cristo! |
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Domingo de Ramos | |||
| Recibieron a Cristo mientras entraba a la ciudad con palmas y ramos en muestra de que era el Mesias. | |||
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| Autor: Catholic.net Especial de Semana Santa |
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1- Hacer examen de conciencia.
2. Dolor de los pecados
3. Propósito de no vovler a pecar.
4. Decir los pecados al Sacerdote.
5. Cumplir la penitencia.
GUÍA BREVE PARA UN EXAMEN DE CONCIENCIA.
Mandamientos de la Ley de Dios.
1- Amarás a Dios sobre todas las cosas.
- Murmurar contra el Señor, ante una desgracia
- Hablar sin reverencia de las cosas Santas (sacramentos, iglesia ministros)
- Interesarse más por tener dinero y placer que cumplir los mandamientos
- Creer o practicar la superstición o espiritismo (lectura de la mano, cartas etc).
2- No usarás el Nombre de Dios en vano.
- Jurar en nombre de Dios por algo falso o sin importancia
- Burlarse del nombre de Dios o de quien implora su ayuda
- Contar o reír de chistes irreverentes para con Dios, La Virgen o los Santos.
3- Santificarás las fiestas.
- Faltar a Misa los Domingos o días festivos
- Trabajar los Domingos sin necesidad
- Asistir a Misa sin poner atención, distraer a los demás
4- Honrarás a tu padre y a tu madre.
- Tratar sin respeto, paciencia o misericordia a los padres, hermanos e hijos
- No atender a la familia en sus necesidades espirituales y materiales
- No dar mi tiempo para convivencia familiar
- Ser mal ejemplo para los hijos con el abuso del alcohol, faltas a la moral,etc
- Peleas, desprecios y deseos de algún mal a los miembros de mi familia
- Mandar con injusticia y abuso
- Negar ayuda a mis familiares por preferir mi comodidad
5- No matarás.
- Hacer daño al prójimo de obra o de palabra
- Desear la muerte o intentar el suicidio
- Ingerir drogas o proporcionarlas a otros
- Manejar sin prudencia
- Ayudar o aconsejar un aborto
- Conservar en el corazón sentimientos ennmistad odio o rencor
- No perdonar al que me lastimó; despreciar o burlarme de otros
6- No cometerás actos impuros.
- Cometer actos inmorales consigo mismo o a otros
- Tener conversaciones indecentes, ver espectáculos, películas, programas de TV, o leer libros o revistas inmorales, recomendar a otros que lo hagan
- Tener amistades que nos inducen a pecar.
7- No robarás.
- Tomar dinero u otros objetos sin permiso del dueño
- Malgastar el dinero
- Engañar a los otros para obtener lo que deseo
- No pagar con justicia y a tiempo; cobrar más de lo justo y prestar con usura
8- No dirás falso testimonio ni mentirás.
- Mentir pensando que son cosas de poca importancia
- Hablar mal de otras personas, con comentarios inciertos
- Destruir la buena fama a una persona, con calumnias o chismes que escuché
9- No consentirás pensamientos ni deseos impuros.
- Consentir acciones impuras, aunque no se realicen
- Pensar y desear cosas deshonestas
- Aceptar miradas obscenas
- Infidelidad en el matrimonio
10- No codiciarás los bienes ajenos.
- Envidia de lo que otros tienen
- Deseo de poseer lo de otros sin importar el medio para lograrlo
- Coraje de que otros tengan más que yo
Mandamientos de la Iglesia.
1- Asistir A Misa completa los Domingos y Fiestas de Guardar
2- Confesarse cuando menos una vez al año, en peligro de muerte o si ha de comulgar.
3- Comulgar por Pascua de Resurrección.
4- Ayunar y abstenerse de comer carne cuando lo mande la Iglesia
5- Ayudar a la Iglesia en sus necesidades
Pecados Capitáles:
1- SOBERBIA virtud contraria: HUMILDAD
- Sentirse superior a los demás y tratarlos con menosprecio
- Desear siempre tener mejores cosas materiales que otros
- Creerse más cerca de Dios que los demás
- Aparentar lo que no es, o no se tiene.
2- AVARICIA virtud contraria: GENEROSIDAD
- Ansia de adquirir y acumular dinero o cosas materiales aún por medios ilícitos
- No compartir lo que se tiene
- No importarme las necesidades del prójimo
3- LUJURIA virtud Contraria: CASTIDAD
- Deseo desmedido de sexo
- Faltas contra el 6 y 9 Mandamiento de la Ley de Dios
4- IRA virtud contraria: PACIENCIA
- Consentir un enojo violento
- Rencor por las ofensas
- Odio y deseo de mal a otros
5- GULA virtud contraria TEMPLANZA
- Comer y beber más de lo necesario sólo por placer
6- ENVIDIA virtud contraria CARIDAD
- Deseo desordenado por poseer los bienes o cualidades de otros
- Enojo por lo que otros tienen.
7- PEREZA virtud contraria: DILIGENCIA
- Falta de ánimo par hacer algo
- Flojera para ayudar a otros
- Perder el tiempo y no cumplir con nuestros deberes.
Algo más para reflexionar:
- ¿Cuido el ayuno Eucarístico?
- ¿Me arrepiento de los pecados de omisión?
- ¿He comulgado en pecado Mortal?
- ¿En confesiones anteriores he ocultado algún pecado al sacerdote?
- ¿Cumplí la penitencia de otras confesiones?
- ¿Descuido mis deberes cívicos?
- ¿Trabajo o estudio con responsabilidad?
- ¿Me esfuerzo por conocer más sobre la Fe Católica?
- ¿Dudo de la Iglesia o niego sus verdades?
- ¿He cometido pecados tranquilamente pensando:”No importa, Dios me va a perdonar?
- ¿Practico las Obras de Misericordia?
Obras de Misericordia Espirituales.
- Enseñar al que no sabe
- Dar buen consejo al que lo necesita
- Corregir al que se equivoca
- Perdonar las ofensas
- Consolar al triste
- Soportar con paciencia los defectos del prójimo
- Rezar por los vivos y los muertos
Obras de Misericordia Corporales.
- Visitar a los enfermos
- Dar de comer al hambriento
- Dar de beber al sediento
- Dar posada al peregrino
- Vestir al desnudo
- Socorrer a los presos
- Enterrar a los muertos
| Autor: P. Cipriano Sánchez LC | Fuente: Catholic.net La tentación de los panes | |
| Primer Domingo de Cuaresma. La tentación de querer hacer las cosas sin preocuparme si le interesan o no a Dios. | |
Cristo ayuna y siente hambre como nos dice el Evangelio, y Cristo tiene que transformar el hambre en una palanca espiritual, en un momento de crecimiento interior. Ahí Cristo es tentado para decirle: No busques eso, no hace falta ese tipo de cosas, mejor dedícate a comer, mejor dedícate a trabajar. Es la tentación de querer arreglar yo todos los problemas. Hay situaciones en las que no queda otro remedio sino ofrecer al Señor la propia impotencia por el sacrificio personal; hay situaciones en las que no hay otra salida más que la de decir: aquí está la impotencia, podríamos decir la impotencia santificadora. Cuando en nuestro trabajo personal sentimos una lucha tremenda en el alma, un desgarrón interior por tratar de vivir con autenticidad la vida cristiana, en esos momentos en los que a veces el alma no puede hacer otra cosa sino simplemente sufrir y yo me quiero sacudir eso, y no acepto esa impotencia y no la quiero ver, y no quiero tener ese“sintió hambre” en la propia vida, es donde aparece la necesidad de acordarse de que Cristo dijo: No sólo de pan, no sólo de los éxitos, no sólo de los triunfos, no sólo de consuelos, no sólo de ayudas vive el hombre, sobre todo vive de la Palabra que sale de la boca de Dios. Tenemos que aprender como lección básica de la vida a iluminar todas nuestras dificultades con la Palabra de Dios, sobre todo aquellas que no podemos resolver, porque a veces podríamos olvidar que Dios Nuestro Señor va a permitir muchas dificultades, muchas piedras en la vida precisamente para que recordemos que la Palabra de Dios es la fuente de nuestra vida espiritual. No los consuelos humanos, no los éxitos de los hombres. A veces Dios nos habla en la oscuridad, a veces en la luz, pero lo importante es la vida del Espíritu Santo en mi alma. En ocasiones puede venir la tentación de querer suplir con mi actividad la eficacia de la fe en Dios, y podríamos pensar que lo que hacemos es lo que Dios quiere, cuando en realidad lo que Dios quiere es que en esos momentos esta situación no vaya por donde tu estás pensando que debe de ir, Yo me pregunto: una dificultad, un problema ¿lo transformamos a base de fe en un reto que verdaderamente se convierta en eficacia para el reino de Cristo? No pretendamos arreglar los problemas por nosotros mismos, preguntemos a Dios. ¿Sé yo vencer con la Palabra de Dios? ¿O caigo en la tentación? Después, dice el Evangelio, lo llevó a un monte alto donde se veía todos los reinos de la tierra. Cristo es tentado por segunda vez para que su misión se vea reconocida por los hombres para que obtenga un éxito humano y todos vean su poder. Sin embargo el poder que les es ofrecido no es el que tiene Dios sobre la Creación, sino es el poder que viene de haber vendido la propia conciencia y la propia vida al enemigo de Dios. “Todo esto lo tendrás si postrándote me adoras”, no es el poder que nace de haber conquistado el reino de Cristo, es el poder que nace de haberse vendido. A veces este poder se puede meter sutilmente en el alma cuando pierdes tu conciencia en aras de un supuesto éxito. Es el poder que viene de haber puesto la propia vida en adoración a los que desvían de Dios el final total de las cosas, el uso de las criaturas para la propia gloria y no para la gloria de Dios. La tentación de querer usar las cosas para nuestra propia gloria y no para la gloria de Dios es sumamente peligrosa, porque además de que nuestro comportamiento puede ser incoherente son lo que Dios quiere para nosotros, lo primero que te desaparece es el sentido crítico ante las situaciones. ¿Por qué? Porque estas vendido a los criterios de la sensualidad, y quien está vendido no critica. Cuando nuestra conciencia se vende, cuando nuestra inteligencia y nuestra voluntad se vende dejan de criticar y todo lo que les den les parece bueno. ¿A quién me estoy vendiendo? Cada uno recibe su vida, sus amistades, sus personas, su corazón, su conciencia. ¿Dónde me encuentro sin el suficiente sentido crítico, para salir de una situación cuando contradices mi identidad cristiana?, porque ahí me estoy vendiendo, ahí estoy postrándome a Satanás aunque sean cosas pequeñas. ¿Dónde me he encadenado? ¿Hay en mi vida alguna tentación que no sólo me despoja del necesario sentido crítico ante las situaciones para juzgarlas sólo y nada más según Dios, sino que acaban sometiendo mis criterios a los criterios del mundo y por lo tanto, acaba cuestionando los rasgos de mi identidad cristiana? Cuántas veces cuando vienen las crisis a la fe son por esta tentación; cuando nos vienen los problemas de que si estaré bien donde estoy o estaría mejor en otra parte, es por venderse a una situación más cómoda, aun lugar que no te exija tanto, un lugar donde puedas adorarte a ti mismo. Es triste cuando uno lo descubre en su propia alma y es triste cuando uno lo descubre en el alma de los demás. Muchas veces es imposible penetrar en el alma porque ha perdido toda brújula, ha perdido todo el sentido crítico, ha perdido la capacidad de romper con el dinamismo del egoísmo, de la soberbia, de la sensualidad. Cuántos cambios podríamos tener de los que pensamos que ya no tenemos vuelta. Por último, el demonio lleva a Cristo. La tentación del templo es en la que Cristo desenmascara con la autenticidad de su vida, con la rectitud de intención, con la claridad de su conciencia la argucia del tentador. Esta tentación tiene un particular peligro. Los comentaristas que han siempre enfrentado esta tentación piensan: qué gracia tendría el de tirarse del pináculo del templo y que los ángeles te agarrasen. La idea central de esto es una exhibición milagrosa. Un señor se sube a la punta del templo y lo están viendo abajo, se tira y de pronto unos ángeles le cogen y lo depositaren el suelo. Todo mundo daría gloria a Dios, todos se convertirían inmediatamente. Es la tentación que tiene un particular delito porque ofrece la conciliación entre las pasiones humanas de mi yo con el servicio a Dios, con la gloria que se debe al Creador. Esta tentación que podríamos llamar de orgullo militantes es quizá la más sutil de todas. Es también la tentación que Cristo desenmascara en los fariseos cuando les dice: “les gusta ser vistos y admirados de la gente y que la gente les llame maestros... cuando oren no lo hagan como los hipócritas que oran en medio de las plazas para ser vistos por la gente, cuando oren enciérrate que tu Padre que ve en lo secreto te recompensará”. Con qué perspicacia Nuestro Señor conocía el corazón humano que se puede enredar perfectamente, incluso en medio de la vida de oración, con el propio orgullo y egoísmo. Revisemos bien nuestra conciencia para ver si esta tentación no se ha metido en nuestras vidas. Recordemos que nuestra vida sólo tendrá un auténtico sentido cristiano en la medida en que aceptemos a Cristo vencedor de la tentación del pan, de los reinos y del templo. |
| Autor: P. Antonio Rivero, L.C. | Fuente: Catholic.net Liturgia de la Cuaresma | |||
| Sentido tradicional y actual. Contenidos de la Celebración Eucarística. Estructura de la Cuaresma. | |||
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| Autor: Catholic.net | Fuente: Catholic.net Especial de Cuaresma | |||
| ¿Qué es?, inicio de la cuaresma espiritual, signos, meditaciones, lecturas, imágenes, oraciones, cuaresma para niños y mucho más... | |||
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| Autor: Ma esther De Ariño | Fuente: Catholic.net En la frente... una cruz de ceniza bendecida | |
| Pero los que están en la fila de la ceniza... ¡ni una mirada, ni un saludo, ni una reverencia a Dios que está escondido en el Sagrario! | |
El próximo miércoles 17 iniciaremos la Cuaresma, tiempo penitencial para los católicos y vemos como infinidad de personas, quizá algunas que hace mucho tiempo no han acudido a la Iglesia, se forman en largas filas para que les marquen la frente con una cruz de ceniza bendecida. Llegan, se forman en la fila, reciben la ceniza y se van... Personas buenas, almas cándidas quizá, que siguen una tradición que tienen carácter de ritual al que pudiera caber, en su entendimiento, algo mágico y que por nada del mundo dejarían pasar esta fecha sin llevar en su frente la huella de la ceniza. Cosa buena es que esta tradición del Miércoles de Ceniza esté tan arraigada en el corazón de los fieles católicos. Quizá todos los que estén en la fila sepan qué es lo que significa y que de ninguna manera es, ni obligación ni Sacramento. Quizá todos vayan meditando -ya que de eso se trata- sobre el punto filosofal de que polvo somos y en polvo nos convertiremos. Quizá todos deseemos empezar la Cuaresma con un acto de humildad y pidiendo perdón por nuestros pecados. Tal vez, y esto esta muy bien, pero hay "algo" que no está bien. Veamos: hemos entrado al Templo, estamos en la Iglesia, en la casa de Dios y no parecería posible entrar en esa casa y no saludar al Dueño, al Señor, al Dios Supremo Hacedor de todas las cosas, al Rey de Reyes, el Altísimo Señor, el Omnipotente que está en infinita humildad en el Sagrario en Cuerpo y Alma. Tan auténtico como cuando caminaba por las orillas del Jordán, tan real como cuando se sentó en el borde del pozo para pedirle agua a la samaritana, el mismo Dios, el mismo Cristo. La puerta del Sagrario está cerrada, una luz roja parpadeante nos anuncia que está ahí el Señor, Dios nuestro. Las personas están en la fila de la Ceniza... ¡ni una mirada, ni un saludo, ni una reverencia al Dios que está escondido en el Misterio de amor que es la Eucaristía! ¿Cómo es esto posible? ¿Será más importante llevar en la frente un signo de humildad que caer primero de rodillas ante el Sagrario y aunque no lo veamos con los ojos de la carne, decirle con los del alma: "Creo en Tí, Señor, y te amo", o simplemente con las palabras de Santo Tomás: "Señor mío y Dios mío" ? Y ya que estamos en este tema diremos que ocurre lo mismo cuando algunas personas entran en la Iglesia y se van derechitas al Santo de su devoción. Se arrodillan, le piden quién sabe que cosa y se van. Tal vez no haya culpa, es falta de formación y de que no nos hayan dicho una y mil veces, hasta que nos cale, que al que tenemos que reverenciar y adorar es al Dios vivo que está presente con su Cuerpo, su Alma y su Divinidad en el Sagrario. Los grandes santos son intercesores de las gracias que pedimos ante Dios. Tal vez también sea que creer en esto, es más difícil que creer en el poder del Santo. El culto a los Santos, - como nos dice en sus homilías Mons. George Chevort, no es obligatorio, sino facultativo." Pedirle a los Santos es como una etapa, como un escalón, no un término. El objetivo de nuestra religión es la Santísima Trinidad que tiene derecho a nuestra adoración y de la cual proceden todos los bienes que necesitamos y el Mediador indispensable es Jesucristo, Hijo de Dios y hombre. Glorifiquemos a Dios en sus Santos. Ahora bien, la primera de todos los Santos: no fuera de, sino en primer rango y un rango a parte, es la Bienaventurada Virgen María. La primera y aparte porque no solo es obra de Dios, sino que es la obra maestra de Dios. Es la Madre de Dios porque Ella difundió en el mundo la luz Eterna, Jesucristo Nuestro Señor. ¡Cuánta preparación y cuánta información sobre nuestra Fe nos hace falta para vivir y obrar como verdaderos cristianos!. Vivamos nuestra religión con orden y profundidad. Que seamos el ejemplo viviente para los que nos ven, que formándonos y estudiando podremos cumplir con los grandes misterios de nuestra religión tal y como nos lo enseña nuestra Santa Madre la Iglesia Católica y que imitando a los Santos entremos en esta Cuaresma con espíritu de oración y sacrificio. |