MARIA MEDIADORA DE TODAS LAS GRACIAS

MARIA MEDIADORA DE TODAS LAS GRACIAS (COMUNIDAD CATOLICA, APOSTOLICA Y ROMANA).

MARIA MEDIADORA DE TODAS LAS GRACIAS ES UNA COMUNIDAD EN LA CUAL TODOS LOS MIEMBROS NOS REUNIMOS DIARIAMENTE (NOCHE Y DIA) PARA VENERAR A LA MADRE DEL REDENTOR DEL MUNDO. TE INVITAMOS A COMPARTIR CON NOSOTROS LAS GRANDEZAS QUE SOLO ELLA NOS SABE DAR. MARIA MEDIADORA DE TODAS LAS GRACIAS. RUEGA POR NOSOTROS. AMEN. EN EL SIGUIENTE LINK PODRAS CONOCER MAS SOBRE NUESTRA COMUNIDAD; http://mariamedianera.ning.com

sábado, 8 de enero de 2011

Solemnidad de la Epifanía del Señor (AUTOR: P. ANTONIO IZQUIERDO/FUENTE: CATHOLIC.NET).

Autor: P. Antonio Izquierdo | Fuente: Catholic.net

Solemnidad de la Epifanía del Señor

Primera: Is 60, 1-6; Segunda: Ef 3, 2-3.5; Salmo 71; Evangelio: Mt 2, 1-12
Solemnidad de la Epifanía del Señor
Solemnidad de la Epifanía del Señor

Sagrada Escritura

Is 60, 1-6;
Sal 71;
Ef 3, 2-3. 5-6;
Mt 2, 1-12





Nexo entre las lecturas

Jesucristo, desde su nacimiento, es un signo de contradicción para los hombres. Para unos, como los sabios que vienen de Oriente (evangelio) o como para Pablo, proveniente de la diáspora, es epifanía, manifestación fulgurante de su misterio (segunda lectura); epifanía prefigurada en la primera lectura, según la cual todos los pueblos se sentirán atraídos por la luz y la gloria de Jerusalén. Para otros, que viven en Jerusalén, capital del judaísmo, y que detentan la autoridad política (Herodes) o religiosa del pueblo judío (sacerdotes y maestros de la ley), Jesús, el Mesías, no es sino un rival peligroso (para Herodes) o un simple objeto de ciencia sagrada, sobre el que informan con la objetividad del experto (sacerdotes, escribas).


Mensaje doctrinal

1. Actitudes paradigmáticas ante Jesús. Ya desde los comienzos mismos de su vida, y luego en todo el Evangelio, se hallan dos actitudes fundamentales de los hombres hacia Jesús: aceptación o rechazo. María, José, los pastores, los sabios de Oriente o Magos (evangelio de hoy), Simeón y la profetisa Ana aceptan la realidad y el misterio que envuelven a Jesús de Nazaret. El rey Herodes, los sacerdotes y maestros de la ley (evangelio), los betlemitas, toman una postura de rechazo. Desde los comienzos Jesús es una bandera discutida: unos, llenos de gozo, quieren llevarla siempre muy alta; otros, hostiles, quieren abajarla y destruirla. No es el caso, pero es fácil de percibir, que ya en el Antiguo Testamento éstas dos son las actitudes de los hombres ante Dios, que en el Nuevo Testamento son las posturas de los individuos y de los pueblos ante Jesucristo y ante la primitiva Iglesia, y que esas posturas han continuado en la historia hasta el presente. Quiera o no quiera el hombre, lo sepa o no lo sepa, la persona de Jesús tiene que ver con su vida, y no precisamente de un modo puramente accidental. Jesús es el parteaguas de la vida humana y de la historia. La razón está en que todo hombre en el fondo de su conciencia busca un Salvador, y el único verdadero Salvador es Jesucristo. Esta verdad no es un axioma filosófico ni una deducción silogística, sino una amorosa revelación de Dios "a los apóstoles y profetas" y a través de ellos a todos los hombres (segunda lectura). Los hombres pueden equivocarse en la búsqueda del Salvador, pueden incluso pensar y buscar otros salvadores, pero en cualquier caso a quien buscan, el blanco hacia el que dirigen la flecha de su corazón es Jesús de Nazaret, el Redentor del mundo.

2. De las actitudes a los hechos. Las actitudes conducen lógicamente a la acción. Los Magos descubren en el firmamento la estrella del Mesías, se ponen diligentemente en camino, vencen no pocas dificultades, y, ante el niño Jesús, se postran, le adoran y le ofrecen sus regalos: oro, incienso y mirra. Son hechos concretos con los que manifiestan su alegre aceptación. Ellos son los representantes de los pueblos gentiles, prefigurados en la primera lectura, tomada de Isaías: "A tu luz caminarán los pueblos, y los reyes al resplandor de tu aurora". Herodes se sobresalta, indaga, disimula sus intenciones, trama la muerte de ese niño. Los sumos sacerdotes y escribas, por su parte, muestran su conocimiento de la Escritura, limitándose simplemente a informar. A lo largo de la vida de Jesús y en los veintiún siglos de cristianismo, ¡cuántos millones de acciones a favor y en contra de Jesús, de rechazo y de aceptación! Ésta es una clave de valor extraordinario para leer y entender la historia de Occidente, pero también de Oriente: la historia universal. Los grandes derrocamientos y caída de los imperios, los grandes fenómenos de cambio de paradigma político, cultural o social, con todas las consecuencias que conlleva, los grandes movimientos ideológicos, ¿no reciben su luz más potente del "evento Cristo", rechazado por unos, aceptado por otros? Todos, pero especialmente los historiadores, debemos reflexionar sobre esta clave histórica.


Sugerencias pastorales

1. ¡Atentos a los signos de Dios! Los Magos vieron una estrella nueva en el firmamento, y ésta suscitó su interés y su búsqueda. Fue un signo que Dios les envió y no lo dejaron pasar sin más, sino que descifraron su sentido y se pusieron en marcha. En efecto, el año 7 a.C. se efectuó la conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación Piscis. Júpiter representaba la soberanía universal, Saturno era la estrella del pueblo judío, y Piscis significaba el fin de los tiempos. Conclusión: en Judea ha nacido el rey universal, en la plenitud de los tiempos. ¡Atención, reflexión, acción! Hemos de estar atentos porque Dios va sembrando, día tras día, no pocos signos de su presencia y de su amor eficaz, en la pequeña realidad de nuestra vida y en los diversos acontecimientos de la historia local, nacional o internacional. Hemos de reflexionar porque se trata de signos, no de evidencias, y porque los signos por su misma naturaleza remiten a otra realidad más allá de ellos mismos. Una vez interpretado correctamente el signo, hemos de pasar, de la atención y de la reflexión a la acción, para que el signo de Dios fructifique en la tierra de los hechos concretos. Dios sigue hoy hablando al hombre con palabras y con acciones, quizás lo que suceda es que los hombres no estamos preparados para descifrar su lenguaje. Los mártires del siglo XX, ¿no son un signo de Dios? Dos millones de jóvenes reunidos en Roma para la Jornada Mundial y el Jubileo de la Juventud, ¿no es acaso una palabra significativa que Dios nos dirige? ¿Y los Movimientos eclesiales? ¿Y el renacer del espíritu religioso y del ansia de trascendencia?...

2. Un mundo con algo que ofrecer a Dios. Cada año los cristianos celebramos la Navidad, la Epifanía. Dios se nos da, pequeño e impotente, sobre un pesebre o en manos de su Madre, María. Se nos da como Salvador, como Amor, como camino de vida, a todos sin excepción. ¿Qué ofrece, en cambio, el mundo al Salvador? ¿Qué le ofrecemos nosotros, cada uno de nosotros? ¿Tiene el mundo un poco más de paz que ofrecer a quien es llamado el "príncipe de la paz"? ¿Tiene el mundo algo más de solidaridad para con los más necesitados, sean individuos o naciones, para ofrecer a quien quiso hacerse en todo solidario con los hombres, menos en el pecado? ¿Ofrece el mundo más pan a los que tienen hambre, más medicinas a los que están enfermos, más ayuda para la educación a quienes no tienen posibilidades, sabiendo que "cuando lo hicisteis con uno de estos mis hermanos más pequeños conmigo lo hicisteis"? ¿Cuenta el mundo con más verdad, más honestidad, con más justicia para quien es la Verdad, para quien es el Justo por excelencia? El mundo, cada nuevo año, puede ofrecer muchas cosas buenas a Dios. Cada uno de nosotros es parte de ese mundo, y puede y debe contribuir para ofrecer "algo" a Dios.


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  • FORO PARA SACERDOTES
  • Bautismo del Señor (AUTOR: P. JUAN PABLO ESQUIVEL/FUENTE: CATHOLIC.NET).

    Autor: P. Juan Pablo Esquivel | Fuente: Catholic.net

    Bautismo del Señor

    9 de enero de 2011. Fiesta, con la cual se cierra el tiempo litúrgico de Navidad
    Bautismo del Señor
    Bautismo del Señor
    El domingo que sigue a la fiesta de la Epifanía, dedicado a celebrar el bautismo de Cristo, señala la culminación de todo el ciclo natalicio o de la manifestación del Señor. Es también el domingo que da paso al tiempo durante el año, llamado también tiempo ordinario.

    Cuando Cristo se metió en la cola para esperar su turno de ser bautizado, seguramente San Juan Bautista no sabía que hacer. Llegó el Mesías delante de él y pidió el bautismo. El Bautista exclamó: “Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿tú vienes a mí?” (Mt 3,14). El Catecismo hace referencia a esta actitud humilde de Cristo en el n.536:

    Hay una diferencia importante entre los dos bautismos:

    El de Juan: con agua, exterior, signo de arrepentimiento para el perdón de los pecados.

    El de JESÚS: con Espíritu Santo, renovación interior que nos hace "partícipes de la naturaleza divina”

    "No soy digno ni siquiera de desatar la correa de su sandalia..." trabajo reservado al más inútil de los esclavos... Juan destaca la infinita distancia entre él y Jesús...

    ¿Porqué entonces Jesús se hace bautizar por Juan? [es una escena tan impresionante, que podría resultar incomprensible, y hasta escandalosa]...

    Pero admitámoslo, y descubramos nuevamente él "modo" que Dios emplea para salvarnos: hoy se pone en la fila de los pecadores, y aunque no lo necesitaba, se somete también a un bautismo de penitencia... Se ha hecho semejante a nosotros en todo, y por eso no se avergüenza de colocarse en la fila de aquellos que se preparaban para la llegada del Reino de Dios... así como tampoco se avergonzó de nosotros cuando tomó sobre sí todos nuestros pecados, y subió a la Cruz como si fuese un delincuente...

    + Pero el bautismo que recibió Jesús fue muy "especial": ciertos hechos nos indican que con Él comienza un nuevo bautismo:

     El cielo abierto (ya nunca más cerrado por los pecados, como hasta este momento) Es decir, comienza una nueva etapa de relación entre Dios y los hombres: el Cielo viene a nosotros, y nosotros vamos allá: viene con Cristo y el Espíritu Santo. Llega todo, porque Dios mismo viene, y Él será para nosotros y nos dará todo. Estamos frente al comienzo de una nueva humanidad, divinizada.
    En la proposición que San Marcos hace en su Ev. el Padre no "presenta" a su Hijo (“Éste es mi Hijo amado”), sino que se dirige a Él (“Tú eres mi Hijo...”): Cristo nos representa a todos, que desde ese momento pasamos a ser hijos amados, complacencia del Padre... Cuando somos bautizados, esta vocación eterna se verifica efectivamente, verdaderamente: somos una nueva creación. Por lo tanto, nuestra dignidad, nuestra gloria, y nuestro compromiso pasa por VIVIR NUESTRO BAUTISMO...

    "Éste es mi Hijo" (Evang.)... "Éste es el servidor sufriente" (Iª lect.)...
    Sigamos a Cristo por la Cruz a la Luz.

    ALMA DE CRISTO

    Alma de Cristo, santifícame.
    Cuerpo de Cristo, sálvame.
    Sangre de Cristo, embriágame.
    Agua del Costado de Cristo, lávame.
    Pasión de Cristo, confórtame.
    ¡Oh buen Jesús, óyeme!
    Dentro de tus llagas, escóndeme.
    No permitas que me aparte de ti.
    Del enemigo malo, defiéndeme.
    En la hora de mi muerte, llámame.
    Y mándame ir a ti,
    para que con tus santos te alabe,
    por los siglos de los siglos. Amén,
    http://www.youtube.com/watch?v=yNfs50PPAeU

    domingo, 2 de enero de 2011

    Vea este excelente video de MSN: Resumen del año: lo que nos marcó en el 2010

    Vea este excelente video de MSN: Resumen del año: lo que nos marcó en el 2010

    Solemnidad de la Epifanía del Señor (AUTOR: P. ANTONIO IZQUIERDO/FUENTE: CATHOLIC.NET).



    Autor: P. Antonio Izquierdo
    | Fuente: Catholic.net

    Solemnidad de la Epifanía del Señor

    Primera: Is 60, 1-6; Segunda: Ef 3, 2-3.5; Salmo 71; Evangelio: Mt 2, 1-12
    Solemnidad de la Epifanía del Señor
    Solemnidad de la Epifanía del Señor

    Sagrada Escritura

    Is 60, 1-6;
    Sal 71;
    Ef 3, 2-3. 5-6;
    Mt 2, 1-12





    Nexo entre las lecturas

    Jesucristo, desde su nacimiento, es un signo de contradicción para los hombres. Para unos, como los sabios que vienen de Oriente (evangelio) o como para Pablo, proveniente de la diáspora, es epifanía, manifestación fulgurante de su misterio (segunda lectura); epifanía prefigurada en la primera lectura, según la cual todos los pueblos se sentirán atraídos por la luz y la gloria de Jerusalén. Para otros, que viven en Jerusalén, capital del judaísmo, y que detentan la autoridad política (Herodes) o religiosa del pueblo judío (sacerdotes y maestros de la ley), Jesús, el Mesías, no es sino un rival peligroso (para Herodes) o un simple objeto de ciencia sagrada, sobre el que informan con la objetividad del experto (sacerdotes, escribas).


    Mensaje doctrinal

    1. Actitudes paradigmáticas ante Jesús. Ya desde los comienzos mismos de su vida, y luego en todo el Evangelio, se hallan dos actitudes fundamentales de los hombres hacia Jesús: aceptación o rechazo. María, José, los pastores, los sabios de Oriente o Magos (evangelio de hoy), Simeón y la profetisa Ana aceptan la realidad y el misterio que envuelven a Jesús de Nazaret. El rey Herodes, los sacerdotes y maestros de la ley (evangelio), los betlemitas, toman una postura de rechazo. Desde los comienzos Jesús es una bandera discutida: unos, llenos de gozo, quieren llevarla siempre muy alta; otros, hostiles, quieren abajarla y destruirla. No es el caso, pero es fácil de percibir, que ya en el Antiguo Testamento éstas dos son las actitudes de los hombres ante Dios, que en el Nuevo Testamento son las posturas de los individuos y de los pueblos ante Jesucristo y ante la primitiva Iglesia, y que esas posturas han continuado en la historia hasta el presente. Quiera o no quiera el hombre, lo sepa o no lo sepa, la persona de Jesús tiene que ver con su vida, y no precisamente de un modo puramente accidental. Jesús es el parteaguas de la vida humana y de la historia. La razón está en que todo hombre en el fondo de su conciencia busca un Salvador, y el único verdadero Salvador es Jesucristo. Esta verdad no es un axioma filosófico ni una deducción silogística, sino una amorosa revelación de Dios "a los apóstoles y profetas" y a través de ellos a todos los hombres (segunda lectura). Los hombres pueden equivocarse en la búsqueda del Salvador, pueden incluso pensar y buscar otros salvadores, pero en cualquier caso a quien buscan, el blanco hacia el que dirigen la flecha de su corazón es Jesús de Nazaret, el Redentor del mundo.

    2. De las actitudes a los hechos. Las actitudes conducen lógicamente a la acción. Los Magos descubren en el firmamento la estrella del Mesías, se ponen diligentemente en camino, vencen no pocas dificultades, y, ante el niño Jesús, se postran, le adoran y le ofrecen sus regalos: oro, incienso y mirra. Son hechos concretos con los que manifiestan su alegre aceptación. Ellos son los representantes de los pueblos gentiles, prefigurados en la primera lectura, tomada de Isaías: "A tu luz caminarán los pueblos, y los reyes al resplandor de tu aurora". Herodes se sobresalta, indaga, disimula sus intenciones, trama la muerte de ese niño. Los sumos sacerdotes y escribas, por su parte, muestran su conocimiento de la Escritura, limitándose simplemente a informar. A lo largo de la vida de Jesús y en los veintiún siglos de cristianismo, ¡cuántos millones de acciones a favor y en contra de Jesús, de rechazo y de aceptación! Ésta es una clave de valor extraordinario para leer y entender la historia de Occidente, pero también de Oriente: la historia universal. Los grandes derrocamientos y caída de los imperios, los grandes fenómenos de cambio de paradigma político, cultural o social, con todas las consecuencias que conlleva, los grandes movimientos ideológicos, ¿no reciben su luz más potente del "evento Cristo", rechazado por unos, aceptado por otros? Todos, pero especialmente los historiadores, debemos reflexionar sobre esta clave histórica.


    Sugerencias pastorales

    1. ¡Atentos a los signos de Dios! Los Magos vieron una estrella nueva en el firmamento, y ésta suscitó su interés y su búsqueda. Fue un signo que Dios les envió y no lo dejaron pasar sin más, sino que descifraron su sentido y se pusieron en marcha. En efecto, el año 7 a.C. se efectuó la conjunción de Júpiter y Saturno en la constelación Piscis. Júpiter representaba la soberanía universal, Saturno era la estrella del pueblo judío, y Piscis significaba el fin de los tiempos. Conclusión: en Judea ha nacido el rey universal, en la plenitud de los tiempos. ¡Atención, reflexión, acción! Hemos de estar atentos porque Dios va sembrando, día tras día, no pocos signos de su presencia y de su amor eficaz, en la pequeña realidad de nuestra vida y en los diversos acontecimientos de la historia local, nacional o internacional. Hemos de reflexionar porque se trata de signos, no de evidencias, y porque los signos por su misma naturaleza remiten a otra realidad más allá de ellos mismos. Una vez interpretado correctamente el signo, hemos de pasar, de la atención y de la reflexión a la acción, para que el signo de Dios fructifique en la tierra de los hechos concretos. Dios sigue hoy hablando al hombre con palabras y con acciones, quizás lo que suceda es que los hombres no estamos preparados para descifrar su lenguaje. Los mártires del siglo XX, ¿no son un signo de Dios? Dos millones de jóvenes reunidos en Roma para la Jornada Mundial y el Jubileo de la Juventud, ¿no es acaso una palabra significativa que Dios nos dirige? ¿Y los Movimientos eclesiales? ¿Y el renacer del espíritu religioso y del ansia de trascendencia?...

    2. Un mundo con algo que ofrecer a Dios. Cada año los cristianos celebramos la Navidad, la Epifanía. Dios se nos da, pequeño e impotente, sobre un pesebre o en manos de su Madre, María. Se nos da como Salvador, como Amor, como camino de vida, a todos sin excepción. ¿Qué ofrece, en cambio, el mundo al Salvador? ¿Qué le ofrecemos nosotros, cada uno de nosotros? ¿Tiene el mundo un poco más de paz que ofrecer a quien es llamado el "príncipe de la paz"? ¿Tiene el mundo algo más de solidaridad para con los más necesitados, sean individuos o naciones, para ofrecer a quien quiso hacerse en todo solidario con los hombres, menos en el pecado? ¿Ofrece el mundo más pan a los que tienen hambre, más medicinas a los que están enfermos, más ayuda para la educación a quienes no tienen posibilidades, sabiendo que "cuando lo hicisteis con uno de estos mis hermanos más pequeños conmigo lo hicisteis"? ¿Cuenta el mundo con más verdad, más honestidad, con más justicia para quien es la Verdad, para quien es el Justo por excelencia? El mundo, cada nuevo año, puede ofrecer muchas cosas buenas a Dios. Cada uno de nosotros es parte de ese mundo, y puede y debe contribuir para ofrecer "algo" a Dios.


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  • FORO PARA SACERDOTES
  • Fiesta de la Epifanía o Día de Reyes (AUTOR: TERE FERNANDEZ/FUENTE: CATHOLIC.NET).



    Autor: Tere Fernández
    | Fuente: Catholic.net

    Fiesta de la Epifanía o Día de Reyes

    Los pastores y reyes del Oriente visitan a Jesús el Mesias, le llevan regalos y lo adoran con oro, incienso y mirra.
     Fiesta de la Epifanía o Día de Reyes
    Fiesta de la Epifanía o Día de Reyes

    Origen de la fiesta:

    El 6 de enero se celebraba desde tiempos inmemoriales en Oriente, pero con un sentido pagano: En Egipto y Arabia, durante la noche del 5 al 6 de enero se recordaba el nacimiento del dios Aion. Creían que él se manifestaba especialmente al renacer el sol, en el solsticio de invierno que coincidía hacia el 6 de Enero. En esta misma fecha, se celebraban los prodigios del dios Dionisio en favor de sus devotos.
    La fiesta de la Epifanía sustituyó a los cultos paganos de Oriente relacionados con el solsticio de invierno, celebrando ese día la manifestación de Jesús como Hijo de Dios a los sabios que vinieron de Oriente a adorarlo. La tradición pasó a Occidente a mediados del siglo IV, a través de lo que hoy es Francia.

    La historia de los Reyes Magos se puede encontrar en San Mateo 2, 1-11.

    “Después de haber nacido Jesús en Belén de Judea, en el tiempo del Rey Herodes, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén diciendo: ¿dónde está el que ha nacido, el Rey de los Judíos? Porque hemos visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo.
    Al oír esto, el Rey Herodes se puso muy preocupado; entonces llamó a unos señores que se llamaban Pontífices y Escribas (que eran los que conocían las escrituras) y les preguntó el lugar del nacimiento del Mesías, del Salvador que el pueblo judío esperaba hacia mucho tiempo.
    Ellos contestaron: En Belén de Judá, pues así está escrito por el Profeta:

    Y tú, Belén tierra de Judá
    de ningún modo eres la menor
    entre las principales ciudades de Judá
    porque de ti saldrá un jefe
    que será el pastor de mi pueblo Israel

    Entonces Herodes, llamando aparte a los magos, los envió a la ciudad de Belén y les dijo: Vayan e infórmense muy bien sobre ese niño; y cuando lo encuentren, avísenme para que yo también vaya a adorarlo.
    Los Reyes Magos se marcharon y la estrella que habían visto en el Oriente, iba delante de ellos hasta que fue a pararse sobre el lugar donde estaba el Niño. Al ver la estrella, sintieron una gran alegría.
    Entraron en la casa y vieron al niño con María su madre. Se hincaron y lo adoraron. Abrieron sus tesoros y le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Luego, habiendo sido avisados en sueños que no volvieran a Herodes, (pues él quería buscar al Niño para matarlo), regresaron a su país por otro camino.”

    Podemos aprovechar esta fiesta de la Iglesia para reflexionar en las enseñanzas que nos da este pasaje evangélico:

    *Los magos representan a todos aquellos que buscan, sin cansarse, la luz de Dios, siguen sus señales y, cuando encuentran a Jesucristo, luz de los hombres, le ofrecen con alegría todo lo que tienen.

    * La estrella anunció la venida de Jesús a todos los pueblos. Hoy en día, el Evangelio es lo que anuncia a todos los pueblos el mensaje de Jesús.

    * Los Reyes Magos no eran judíos como José y María. Venían de otras tierras lejanas (de Oriente: Persia y Babilonia), siguiendo a la estrella que les llevaría a encontrar al Salvador del Mundo. Representan a todos los pueblos de la tierra que desde el paganismo han llegado al conocimiento del Evangelio.

    * Los Reyes Magos dejaron su patria, casa, comodidades, familia, para adorar al Niño Dios. Perseveraron a pesar de las dificultades que se les presentaron. Era un camino largo, difícil, incómodo, cansado. El seguir a Dios implica sacrificio, pero cuando se trata de Dios cualquier esfuerzo y trabajo vale la pena.

    * Los Reyes Magos tuvieron fe en Dios. Creyeron aunque no veían, aunque no entendían. Quizá ellos pensaban encontrar a Dios en un palacio, lleno de riquezas y no fue así, sino que lo encontraron en un pesebre y así lo adoraron y le entregaron sus regalos. Nos enseñan la importancia de estar siempre pendientes de los signos de Dios para reconocerlos.

    Los Reyes Magos fueron generosos al ir a ver a Jesús, no llegaron con las manos vacías. Le llevaron:


  • oro: que se les da a los reyes, ya que Jesús ha venido de parte de Dios, como rey del mundo, para traer la justicia y la paz a todos los pueblos;

  • incienso: que se le da a Dios, ya que Jesús es el hijo de Dios hecho hombre;

  • mirra: que se untaba a los hombres escogidos, ya que adoraron a Jesús como Hombre entre los hombres.


  • Esto nos ayuda a reflexionar en la clase de regalos que nosotros le ofrecemos a Dios y a reconocer que lo importante no es el regalo en sí, sino el saber darse a los demás. En la vida debemos buscar a Dios sin cansarnos y ofrecerle con alegría todo lo que tenemos.

    * Los Reyes Magos sintieron una gran alegría al ver al niño Jesús. Supieron valorar el gran amor de Dios por el hombre.

    * Debemos ser estrella que conduzca a los demás hacia Dios.

    Significado de la fiesta:

    Antes de la llegada del Señor, los hombres vivían en tinieblas, sin esperanza. Pero el Señor ha venido, y es como si una gran luz hubiera amanecido sobre todos y la alegría y la paz, la felicidad y el amor hubieran iluminado todos los corazones. Jesús es la luz que ha venido a iluminar y transformar a todos los hombres.

    Con la venida de Cristo se cumplieron las promesas hechas a Israel. En la Epifanía celebramos que Jesús vino a salvar no sólo a Israel sino a todos los pueblos.
    Epifanía quiere decir "manifestación", iluminación. Celebramos la manifestación de Dios a todos los hombres del mundo, a todas las regiones de la tierra. Jesús ha venido para revelar el amor de Dios a todos los pueblos y ser luz de todas las naciones.

    En la Epifanía celebramos el amor de Dios que se revela a todos los hombres. Dios quiere la felicidad del mundo entero. Él ama a cada uno de los hombres, y ha venido a salvar a todos los hombres, sin importar su nacionalidad, su color o su raza.
    Es un día de alegría y agradecimiento porque al ver la luz del Evangelio, salimos al encuentro de Jesús, lo encontramos y le rendimos nuestra adoración como los magos.

    Origen de la Rosca de Reyes


    Después de que los Reyes adoraron a Jesús, un ángel les avisó que no regresaran donde Herodes y ellos regresaron por otro camino. Herodes al enterarse que había nacido el Rey que todos esperaban, tuvo miedo de perder su puesto y ordenó matar a todos los niños menores de dos años entre los cuales se encontraría dicho Rey.
    La Sagrada Familia huyó a Egipto y el niño Dios se salvó, otras familias escondieron a los bebés en tinajas de harina y así no fueron vistios y salvaron sus vidas. Desde entonces, los judíos comían pan ázimo el 6 de enero en el que escondían un muñeco de barro recordando este acontecimiento.

    Los primeros cristianos tomaron un poco de esta tradición y la mezclaron con la historia de la visita de los Reyes Magos para la celebración de la Epifanía: cambiaron el pan ázimo por pan de harina blanca y levadura, cocida en forma de Rosca, endulzándolo con miel y adornándolo con frutos del desierto, como higos, dátiles y algunas nueces.

    Para los cristianos, la forma circular de la rosca simboliza el amor eterno de Dios, que no tiene principio ni fin. Los confites son las distracciones del mundo que nos impiden encontrar a Jesús.

    El muñequito escondido dentro de la rosca, simboliza al Niño Jesús que los reyes no encontraban porque la estrella desaparecía.

    Esta costumbre de los cristianos de Palestina llegó a Europa y posteriormente a América.

    En México, el que encuentra el muñequito de la rosca se convierte en el centro de la fiesta: se le pone una corona hecha de cartón y cubierta de papel dorado y se le da el nombramiento de “padrino del Niño Jesús”.

    El padrino deberá vestir con ropas nuevas a la imagen del niño Jesús del nacimiento y presentarlo en la Iglesia el día 2 de Febrero, día de la Candelaria. Después hará una fiesta con tamales y atole.

    Sugerencias para vivir esta fiesta

  • Reflexionar y contestar las siguientes preguntas: ¿qué regalo le voy a dar a Jesús este año que comienza?; ¿qué puedo cambiar para ser mejor?; ,qué regalos le voy a ofrecer a Jesús?; ¿me encuentro alegre porque Dios me ama?; ¿tengo fe en Dios?; ¿sé vivir en la pobreza?; ¿soy generoso (con mi tiempo, con mi persona, con los demás)?; ¿suelo perseverar en mi vida espiritual a pesar de las dificultades que se me presentan?; ¿obedezco a Dios con prontitud?


  • Recomendamos para los niños, Los Magos de Ángel LLorente M.

  • Consulta también:

  • Los Magos de Oriente ni eran reyes ni eran tres
    La epifanía del Señor: La Ciudad Iluminada de Jesús Martí Ballester
    Los grandes expertos no dudan Los Reyes Magos son Melchor, Gaspar y Baltasar, vaya pregunta más tonta de José Antonio Fúster


    La fotografía de la rosca de reyes, es cortesía de "Mexican Comida and Something More..." J. L. Pulido

    jueves, 30 de diciembre de 2010

    FELIZ 2011 TE DECEA LA COMUNIDAD MARIA MEDIADORA DE TODAS LAS GRACIAS

    EL BRINDIS DEL BOHEMIO (AUTOR: GUILLERMO AGUIRRE Y FIERRO).



    EL BRINDIS DEL BOHEMIO


    En torno de una mesa de cantina,
    una noche de invierno,
    regocijadamente departían
    seis alegres bohemios.

    Los ecos de sus risas escapaban
    y de aquel barrio quieto
    iban a interrumpir el imponente
    y profundo silencio.

    El humo de olorosos cigarrillos
    en espirales se elevaba al cielo,
    simbolizando al resolverse en nada,
    la vida de los sueños.

    Pero en todos los labios había risas,
    inspiración en todos los cerebros,
    y, repartidas en la mesa, copas
    pletóricas de ron, whisky o ajenjo.

    Era curioso ver aquel conjunto,
    aquel grupo bohemio,
    del que brotaba la palabra chusca,
    la que vierte veneno,
    lo mismo que, melosa y delicada,
    la música de un verso.

    A cada nueva libación, las penas
    hallábanse más lejos del grupo,
    y nueva inspiración llegaba
    a todos los cerebros,
    con el idilio roto que venía
    en alas del recuerdo.

    Olvidaba decir que aquella noche,
    aquel grupo bohemio
    celebraba entre risas, libaciones,
    chascarrillos y versos,
    la agonía de un año que amarguras
    dejó en todos los pechos,
    y la llegada, consecuencia lógica,
    del “Feliz Año Nuevo”...

    Una voz varonil dijo de pronto:
    —Las doce, compañeros;
    Digamos el “requiéscat” por el año
    que ha pasado a formar entre los muertos.
    ¡Brindemos por el año que comienza!
    Porque nos traiga ensueños;
    porque no sea su equipaje un cúmulo
    de amargos desconsuelos...

    —Brindo, dijo otra voz, por la esperanza
    que a la vida nos lanza,
    de vencer los rigores del destino,
    por la esperanza, nuestra dulce amiga,
    que las penas mitiga
    y convierte en vergel nuestro camino.

    Brindo porque ya hubiese a mi existencia
    puesto fin con violencia
    esgrimiendo en mi frente mi venganza;
    si en mi cielo de tul limpio y divino
    no alumbrara mi sino
    una pálida estrella: Mi esperanza.

    —¡Bravo! Dijeron todos, inspirado
    esta noche has estado
    y hablaste bueno, breve y sustancioso.
    El turno es de Raúl; alce su copa
    Y brinde por... Europa,
    Ya que su extranjerismo es delicioso...

    —Bebo y brindo, clamó el interpelado;
    brindo por mi pasado,
    que fue de luz, de amor y de alegría,
    y en el que hubo mujeres seductoras
    y frentes soñadoras
    que se juntaron con la frente mía...

    Brindo por el ayer que en la amargura
    que hoy cubre de negrura
    mi corazón, esparce sus consuelos
    trayendo hasta mi mente las dulzuras
    de goces, de ternuras,
    de dichas, de deliquios, de desvelos.

    —Yo brindo, dijo Juan, porque en mi mente
    brote un torrente
    de inspiración divina y seductora,
    porque vibre en las cuerdas de mi lira
    el verso que suspira,
    que sonríe, que canta y que enamora.

    Brindo porque mis versos cual saetas
    Lleguen hasta las grietas
    Formadas de metal y de granito
    Del corazón de la mujer ingrata
    Que a desdenes me mata...
    ¡pero que tiene un cuerpo muy bonito!

    Porque a su corazón llegue mi canto,
    porque enjuguen mi llanto
    sus manos que me causan embelesos;
    porque con creces mi pasión me pague...
    ¡vamos!, porque me embriague
    con el divino néctar de sus besos.

    Siguió la tempestad de frases vanas,
    de aquellas tan humanas
    que hallan en todas partes acomodo,
    y en cada frase de entusiasmo ardiente,
    hubo ovación creciente,
    y libaciones y reír y todo.

    Se brindó por la Patria, por las flores,
    por los castos amores
    que hacen un valladar de una ventana,
    y por esas pasiones voluptuosas
    que el fango del placer llena de rosas
    y hacen de la mujer la cortesana.

    Sólo faltaba un brindis, el de Arturo.
    El del bohemio puro,
    De noble corazón y gran cabeza;
    Aquél que sin ambages declaraba
    Que solo ambicionaba
    Robarle inspiración a la tristeza.

    Por todos estrechado, alzó la copa
    Frente a la alegre tropa
    Desbordante de risas y de contento;
    Los inundó en la luz de una mirada,
    Sacudió su melena alborotada
    Y dijo así, con inspirado acento:

    —Brindo por la mujer, mas no por ésa
    en la que halláis consuelo en la tristeza,
    rescoldo del placer ¡desventurados!;
    no por esa que os brinda sus hechizos
    cuando besáis sus rizos
    artificiosamente perfumados.

    Yo no brindo por ella, compañeros,
    siento por esta vez no complaceros.
    Brindo por la mujer, pero por una,
    por la que me brindó sus embelesos
    y me envolvió en sus besos:
    por la mujer que me arrulló en la cuna.

    Por la mujer que me enseño de niño
    lo que vale el cariño
    exquisito, profundo y verdadero;
    por la mujer que me arrulló en sus brazos
    y que me dio en pedazos,
    uno por uno, el corazón entero.

    ¡Por mi Madre! Bohemios, por la anciana
    que piensa en el mañana
    como en algo muy dulce y muy deseado,
    porque sueña tal vez, que mi destino
    me señala el camino
    por el que volveré pronto a su lado.

    Por la anciana adorada y bendecida,
    por la que con su sangre me dio vida,
    y ternura y cariño;
    por la que fue la luz del alma mía,
    y lloró de alegría,
    sintiendo mi cabeza en su corpiño.

    Por esa brindo yo, dejad que llore,
    que en lágrimas desflore
    esta pena letal que me asesina;
    dejad que brinde por mi madre ausente,
    por la que llora y siente
    que mi ausencia es un fuego que calcina.

    Por la anciana infeliz que sufre y llora
    y que del cielo implora
    que vuelva yo muy pronto a estar con ella;
    por mi Madre, bohemios, que es dulzura
    vertida en mi amargura
    y en esta noche de mi vida, estrella...

    El bohemio calló; ningún acento
    profanó el sentimiento
    nacido del dolor y la ternura,
    y pareció que sobre aquel ambiente
    flotaba inmensamente
    un poema de amor y de amargura.



    Poemas de Guillermo Aguirre y Fierro



    LA COMUNIDAD MARIA MEDIADORA TE DECEA UN PROSPERO 2011



    LA COMUNIDAD MARIA MEDIADORA DE TODAS LAS GRACIAS TE DECEA UN PROSPERO 2011 EN UNION A TODA LA FAMILIA. QUE ESTE NUEVO 2011 SEA UNO LLENO DE MUCHAS BENDICIONES EN JESUS NUESTRO SALVADOR. ESPERAMOS CONTAR CON TIGO EN EL 2011. PAZ Y BIEN PARA TODOS LOS TUYOS.

    FELICES FIESTAS!!!

    domingo, 26 de diciembre de 2010

    A - Solemnidad de la Sagrada Familia (Autor: Fray Nelson Medina O.P | Fuente: www.mariologia.org ).

    Autor: Fray Nelson Medina O.P | Fuente: www.mariologia.org
    A - Solemnidad de la Sagrada Familia
    Primera Lectura: Eclesiástico 3:2-7, 12-14; Salmo Responsorial: Salmo 128:1-5; Segunda Lectura: Colosenses 3:12-21 o 3:12-17; Evangelio: Mateo 2:13-15, 19-23
    A - Solemnidad de la Sagrada Familia
    A - Solemnidad de la Sagrada Familia
    Primera Lectura: Eclesiástico 3:2-7, 12-14
    Salmo Responsorial: Salmo 128:1-5
    Segunda Lectura: Colosenses 3:12-21 o 3:12-17
    Evangelio: Mateo 2:13-15, 19-23


    1. Una Familia Sagrada

    1.1 A veces un sencillo cambio en el orden de las palabras nos ilumina un aspecto de las cosas que no habíamos visto. Hoy celebramos a una familia "sagrada", y, desde luego, lo primero que preguntamos es: "¿que no eran sagradas todas las familias?", a lo cual Dios nos respondería prontamente: "¡Por supuesto! Tal es mi designio, tal es mi deseo, tal es mi plan para el mundo".

    1.2 La familia es sagrada porque nace de Dios. Es anterior al Estado y a sus leyes, y por supuesto, va primero que los acuerdos entre los mismo Estados o las conveniencias de las empresas o asociaciones humanas. De Dios viene toda paternidad, nos enseña Pablo (Ef 3,15). Dar origen a la vida humana es asemejarse demasiado a Dios, y por ello es preciso que la paz, la bondad y la sabiduría de Dios abunden allí donde ya se hizo presente su magnífico poder.


    2. Honra a tu Padre

    2.1 Este mandamiento realmente despierta muchas preguntas. ¿Cómo es posible honrar a un papá que ha sido irresponsable, o injusto, o cruel, o que simplemente ha desaparecido huyendo se sus responsabilidades mínimas? Para responder necesitamos algunos criterios bíblicos.

    2.2 Ante todo, la Escritura jamás nos invita o permite que sea honrado lo que ofende a Dios. Honrar al papá no es celebrar lo que él es simplemente porque él lo es. Este mandamiento, como todos, por lo demás, requiere de nosotros luz, y discernimiento.

    2.3 Así como la Iglesia ha sostenido que existe el principio de la "defensa propia" que da un matiz particular al mandamiento de no matar, así también en la honra al padre y a la madre se entiende el deber previo de descubrir qué hay en ellos que sea digno de honra. Esto no disminuye nuestro deber sino que lo aquilata, porque puesto como un enunciado general nos está indicando que siempre hay algo honorable, algo que pide reverencia y gratitud en aquellos que nos han dado algo que no podemos retornarles de ningún modo.

    2.4 Así que, aunque en todo lo demás fallaren, es claro que en el misterio de ser instrumentos de la vida hay siempre un misterio de donación en que Dios se ha hecho presente, y por tanto requiere nuestra gratitud y honra.


    3. La Familia en el Pensamiento de San Pablo

    3.1 La segunda lectura de hoy nos ayuda a situar la vida de familia en el conjunto del mensaje cristiano.

    3.2 Lo primero es que cada miembro de la familia se reconozca como "elegido" por Dios, sumergido en la gracia, bañado por el perdón, fortalecido en la paz, iluminado por la Palabra, lleno de motivos de gratitud y gozo. Sin esta base, la familia será pacto de intereses no santuario del amor divino.

    3.3 Otro modo de decir esto es: en la medida en que reconocemos que la gracia nos hermana en Dios y nos hace familia de Dios, llegamos a ser familia humana. No pensemos entonces que la sola intensidad de los sentimientos, así se trate de sentimientos muy poderosos de pareja o de paternidad, basta: todo lo humano necesita ser sanado, y todo lo que ha de ser sanado ha de serlo en Cristo Jesús.

    3.4 Sobre esta base se comprende que en la familia hay un misterio de complementariedad que es propio de la vida cristiana entera. Los deberes y derechos, aunque Pablo no utiliza esa terminología en su Carta, tienen un doble referente. En primer lugar, hacia adentro, lo que cada uno tiene de propio y peculiar, esto es: la mujer es mujer, y el hombre es hombre; el papá es papá, y el hijo es hijo. No son "seres humanos" abstractos, idealmente igualados por un concepto racional, sino historias particulares que Dios conoce bien y desde dentro. Lo que les hermana no es una naturaleza abstracta expresada en derechos ante una ley positiva, sino la condición de creaturas amadas, pecadoras y redimidas.

    3.5 El segundo referente en el pensamiento de Pablo es un destino común que sobrepasa lo que cada uno puede lograr por su lado. El gran criterio no es la felicidad de un hombre rodeado de despotismo y egoísmo; no es tampoco la complacencia de una mujer que ha logrado su realización como esposa y como madre y así se siente bien consigo misma. El criterio que en últimas da dirección a todo se condensa en expresiones como"eso lo quiere el Señor"; "eso es agradable al Señor."

    3.6 ¿Qué es la familia, según este profundo planteamiento del apóstol? Es la expresión del amor cristiano sanando, bendiciendo y fecundando los orígenes mismos de la vida humana.


    4. Huida Presurosa

    4.1 El Evangelio de hoy pinta con suficiente sencillez y claridad el drama del Niño Jesús como un migrante forzoso más sobre esta tierra. Como aquellos pequeños de África o de Asia, de Colombia o de Bolivia, que son arrancados de su suelo y deben partir a prisa, sin entender nada, hacia tierras desconocidas. Las causas pueden ser naturales, como la falta de lluvias, o humanas, como la violencia. No podemos separar el destino de Cristo del de tantos desplazados que pasan necesidad lejos de su lugar de sustento.

    4.2 Los desplazamientos forzosos suelen destruir las familias, desmembrarlas, someterlas a tensiones extremas que terminan por reventar los lazos del amor, la fidelidad y la confianza. Cuando pensamos en la situación de los migrantes o de los desplazados por la violencia es fácil caer en cuenta de sus duras condiciones de alimentación, abrigo o salud. Junto a eso sin embargo está aconteciendo siempre un dolor emocional que no es menor. Consuela mucho saber que el momento de penuria que vivió la Sagrada Familia no la destruyó sino que la unió más en el amor mutuo y en la absoluta confianza en Dios nuestro Padre.

    Una familia feliz porque ahí estaba Dios.(Autor: P. Mariano de Blas LC | Fuente: Catholic.net).

    Autor: P. Mariano de Blas LC | Fuente: Catholic.net
    Una familia feliz porque ahí estaba Dios.
    Una familia muy pobre, tenía lo elemental para vivir. Sin embargo, ha sido la familia más feliz.
    Una familia feliz porque ahí estaba Dios.


    Hoy se celebra la fiesta de la Sagrada Familia. Una familia formada por José, María y el Niño Jesús. Era una familia muy pobre, tenía lo elemental para vivir. Sin embargo, ha sido la familia más feliz.

    Feliz porque ahí estaba Dios. Una familia feliz porque ahí se rezaba todos los días. Feliz porque ahí se trabajaba con paz y con amor. Allí se amaba la vida, allí se amaban entre ellos con un grandísimo corazón.

    ¡Cuánto necesitamos nosotros que esa Sagrada Familia nos ayude a recuperar muchos valores familiares que se ha llevado el viento!

    ¡Oh Familia de Nazareth, qué pocos elementos te bastaron para ser una familia feliz y hermosa! ¡Cómo necesitamos que vuelvas a injertar en nuestros hogares, en nuestros corazones, esa maravillosa gama de virtudes que tiene la familia!

    Todos los que quieran saber cuál es la familia más maravillosa deben visitar Nazareth, y preguntar a José a Jesús y a María cómo se puede ser feliz en familia.



  • Preguntas o comentarios al autor
  • P. Mariano de Blas LC

    viernes, 24 de diciembre de 2010

    FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO 2011 TE DECEA LA COMUNIDAD MARIA MEDIADORA DE TODAS LAS GRACIAS




    LA COMUNIDAD MARIA MEDIADORA DE TODAS LAS GRACIAS TE DECEA QUE PASES UNA FELIZ NAVIDAD Y UN VENTUROSO 2011 EN UNION A TODA TU FAMILIA. QUE TODAS LAS METAS SE TE HAGAN REALIDAD.




    SOLEMNIDAD DE LA NATIVIDAD DEL Señor (AUTOR: P. ANTONIO IZQUIERDO/FUENTE: CATHOLIC.NET).

    Autor: P. Antonio Izquierdo | Fuente: Catholic.net
    Solemnidad de la Natividad del Señor
    Primera: Is 52, 7-10; Salmo 97; Segunda: Heb 1, 1-6; Evangelio: Jn 1, 1-18
    Solemnidad de la Natividad del Señor
    Solemnidad de la Natividad del Señor



    Sagrada Escritura:

    Primera: Is 52, 7-10
    Salmo 97
    Segunda: Heb 1, 1-6
    Evangelio: Jn 1, 1-18



    Nexo entre las lecturas

    Podríamos decir que las lecturas del día de Navidad se concentran en dar una respuesta al gran interrogante que ha atravesado dos mil años de cristianismo: ¿Quién es Jesucristo? La respuesta la encontramos, sobre todo, en el prólogo del evangelio según san Juan: El Verbo, el creador del universo, la luz del mundo, el revelador del Padre, etc. Esta respuesta del evangelio es colocada en el ámbito del profetismo del Antiguo Testamento: Jesucristo, el mensajero que trae la paz y la salvación (primera lectura); Jesucristo, el último y definitivo profeta de Dios (segunda lectura).


    Mensaje doctrinal

    ¿Quién es Jesucristo?

    En todo el mundo cristiano el día 25 celebramos el nacimiento de un niño: Jesús de Nazaret que ha revolucionado durante dos mil años la historia de la humanidad, sobre todo del Occidente. Quienes no son cristianos tal vez se pregunten quién es ese niño que celebran los cristianos con tanta solemnidad. Y no está mal que también nosotros, en esta singular ocasión de la Navidad, nos lo preguntemos. O mejor, todavía, lo preguntemos a la Biblia, a través de la cual Dios nos habla y se nos revela.

    1. Jesucristo es el Verbo, que vive en el seno de Dios, y que pone su tienda entre los hombres, en un determinado momento de la historia. Jesucristo, antes de ser una palabra pronunciada por la historia, es La Palabra pronunciada por el mismo Dios. En el mundo de Dios el Padre está pronunciando eternamente La Palabra. En Belén, en tiempo del emperador Augusto, La Palabra eterna es pronunciada por labios humanos, se convierte en palabra de carne. Se llama Jesús de Nazaret. ¿Quién es Jesús? Es el Verbo, que al ser pronunciado por los hombres, suena Jesús de Nazaret.


    ¿Quién es el Verbo?

    Es Jesús, a quien el Padre llama La Palabra. En el misterio de Jesucristo no se puede separar la eternidad del tiempo, el Verbo de Jesús. Sería traicionar la revelación de Dios. A lo largo de la historia Dios había pronunciado palabras por medio de los profetas, palabras que manifestaban de modo incompleto la revelación de Dios. Con Jesucristo el Padre pronuncia la última, definitiva y única Palabra, en la que se compendia y llega a plenitud toda la revelación (segunda lectura).

    2. Jesús es la vida y la verdadera luz del mundo. Vida y luz son dos imágenes muy usada en todo el Antiguo Testamento. Dios es el creador de la vida (plantas, animales, hombre). A la vez que creador, es también el señor, que dispone de ella según sus inescrutables designios. El hombre ha sido creado para la vida, no para la muerte. Con todo, a causa del pecado, el reino de la muerte se ha instalado en la historia. Cuando los cristianos proclamamos que Jesús es la vida, afirmamos que él es el vencedor de la muerte y el restaurador de la vida en la humanidad. Al restaurar la vida, ésta es como un faro de luz en un mundo prisionero de la tiniebla. Al confesar que Jesús de Nazaret, en el momento mismo de nacer es vida y luz de los hombres, estamos afirmando también que no es una vida cualquiera o una luz cualquiera, efímera y débil, sino la Vida y la Luz originales, presentes en Dios mismo. Porque es Vida y Luz, su historia personal, una más en sí misma entre las historias de los hombres, es fuente de Vida y de Luz para la humanidad entera.

    3. Jesús es el revelador del Padre. "A Dios nadie le ha visto jamás, el Hijo unigénito, que está en el seno del Padre, nos lo ha revelado". Jesucristo no sólo es el revelado por los profetas, por ejemplo, por Miqueas, como mensajero de paz, de consolación y de salvación, o no sólo es revelado superior a los ángeles (segunda lectura). Él mismo, en persona, es revelador. ¿Y qué otra realidad más honda puede revelarnos sino el misterio de Dios, del que viene y en el que habita, absolutamente desconocido para los hombres? El Padre no es visible. Se hace visible y presente en Jesucristo. Lo hace visible hablándonos del Padre, v.g. las parábolas del padre misericordioso, y sobre todo nos habla del Padre en su modo de vivir y de estar en el mundo, entre los hombres.


    Sugerencias pastorales

    1. Para ti, ¿quién es Jesucristo? Hemos de dejar las cuestiones generales y preguntarnos de modo muy personal: "Para mí, ¿quién es Jesucristo?". Según que se responda a esta pregunta con los labios, con el corazón y sobre todo con la vida, nuestra existencia seguirá un rumbo u otro, seguirá unos parámetros u otros según los cuales vivir. Si Jesucristo lo es todo para mí: mi Dios, mi salvador, mi modelo, mi todo, trataré de hacer real en mi vida este convencimiento. Si Jesucristo es un hombre extraordinario, el más enigmático y grandioso entre los hijos de Adán, pero nada más que hombre, seré tal vez un gran admirador de su figura, trataré de seguir su vida moralmente ejemplar, pero nunca caeré de rodillas ante él, ni le invocaré como redentor, ni estaré dispuesto a dar mi vida por creer en él. Si Jesucristo no fue más que "un hippie entre yuppies", como alguien ha dicho, o un mesías fallido como piensan muchos judíos, o un "avatar" más entre tantos otros que han existido y continúan viniendo a la existencia, ¿qué sentido tiene seguir siendo discípulo de Jesús de Nazaret? ¿Para qué seguir haciendo una pantomima recitando el credo? Que esta Navidad reafirmemos nuestra fe en "Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre", en "Jesucristo, redentor del hombre".

    2. Presencia de Cristo en la historia. Jesucristo es el viviente. Él no ha pasado a la historia, como tantos personajes que un día, hace siglos o milenios, eso no importa, amaron y fueron amados, recorrieron los mismos espacios o semejantes a los que hoy recorremos en pueblos o ciudades de nuestro planeta. Jesucristo no pertenece al pasado. Mientras los hombres tenemos, por nuestra misma condición histórica, una relación con el pasado y con el futuro, Él es un presente sin más relación. Él vive, está a tu lado, te acompaña. Él te ama, se interesa por ti, te ilumina con su luz, te habla palabras de verdad y vida. Él quiere tu bien, no te deja tranquilo cuando tomas un mal camino, es un amigo que siempre te jugará limpio frente a la verdad, frente al eterno destino. Jesús vive en tu corazón por la amistad y comunión con él. Vive en la eucaristía, en el sagrario. Vive en la Biblia, Palabra inmortal de Dios al hombre. Vive en los hombres y mujeres que creen en él, le aman y siguen sus pasos. Vive en el Papa y en los Obispos que le representan ante los hombres. Vive en los niños inocentes, él que nunca dejó de ser niño en su relación con su Padre. Él vive para darnos la vida, para recordarnos siempre que nuestro destino es la vida, o mejor, la Vida.



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  • miércoles, 9 de junio de 2010

    MES DEL SAGRADO CORAZON DE JESUS (AUTOR: TERESA FERNANDEZ DEL CASTILLO/FUENTE: CATHOLIC.NET).





    Autor: Teresa Fernández del Castillo Fuente: Catholic.net Junio: Mes del Sagrado Corazón de Jesús


    Adoramos el Corazón de Cristo porque es el corazón del Verbo encarnado, del Hijo de Dios hecho hombre

    Junio: Mes del Sagrado Corazón de Jesús


    Explicación de la fiestaLa imagen del Sagrado Corazón de Jesús nos recuerda el núcleo central de nuestra fe: todo lo que Dios nos ama con su Corazón y todo lo que nosotros, por tanto, le debemos amar. Jesús tiene un Corazón que ama sin medida. Y tanto nos ama, que sufre cuando su inmenso amor no es correspondido.La Iglesia dedica todo el mes de junio al Sagrado Corazón de Jesús, con la finalidad de que los católicos lo veneremos, lo honremos y lo imitemos especialmente en estos 30 días. Esto significa que debemos vivir este mes demostrandole a Jesús con nuestras obras que lo amamos, que correspondemos al gran amor que Él nos tiene y que nos ha demostrado entregándose a la muerte por nosotros, quedándose en la Eucaristía y enseñándonos el camino a la vida eterna. Todos los días podemos acercarnos a Jesús o alejarnos de Él. De nosotros depende, ya que Él siempre nos está esperando y amando. Debemos vivir recordandolo y pensar cada vez que actuamos: ¿Qué haría Jesús en esta situación, qué le dictaría su Corazón? Y eso es lo que debemos hacer (ante un problema en la familia, en el trabajo, en nuestra comunidad, con nuestras amistades, etc.). Debemos, por tanto, pensan si las obras o acciones que vamos a hacer nos alejan o acercan a Dios.Tener en casa o en el trabajo una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, nos ayuda a recordar su gran amor y a imitarlo en este mes de junio y durante todo el año.

    jueves, 20 de mayo de 2010

    NOVENA AL ESPIRITU SANTO (AUTOR: CATHOLIC.NET)


    Autor: Catholic.net Fuente: Catholic.net Novena al Espíritu Santo

    Oraciones para cada día.

    Novena al Espíritu Santo
    Por la señal, etc.Señor mío Jesucristo, etc.
    ORACIONES PARA EMPEZAR TODOS LOS DÍAS
    ¡Dios mío! Dios de amor y de verdad. Autor de la santificación de nuestras almas, postrado humildemente ante vuestra soberana Majestad, detesto en la amargura de mi corazón todos mis pecados, como ofensas hechas a Vos, digno de ser amado sobre todas las cesas. ¡Oh bondad infinita!¡Quién jamás os hubiera ofendido! Perdonadme, Señor, Dios de gracia y de misericordia, perdonadme mis continuas infidelidades; el no haber tenido valor para ejecutar cosa alguna buena, después que tantas veces vuestra misericordia y gracia me han solicitado, reprendido, amenazado e inspirado amorosamente.Me pesa, me arrepiento de la ingrata correspondencia e indigna ceguedad con que he resistido incesantemente a vuestros dulces y divinos llamamientos. Mas propongo firmemente con vuestro auxilio de no ser ya rebelde a Vos, de seguir en adelante vuestras tiernas inspiraciones con suma docilidad. A este fin, alumbrad, oh fuente de luz, mi entendimiento, fortaleced mi voluntad, purificad mi corazón, arreglad todos mis pensamientos, deseos y afectos, y hacedme digno de gustar los frutos bienaventurados que vuestros dones producen en las almas que os poseen. Concededme las gracias que os pido en esta Novena, si han de ser para mayor gloria vuestra, y para que yo os vea, ame y alabe sin fin en vuestra gloria. Amén.
    Invocación al Espíritu Santo
    Ven a nuestras almas¡ Oh Espíritu SANTO!y del cielo envíade tu luz un rayo.Ven, padre de pobres, ven, de dones franco, ven, de corazones lucido reparo.Ven, consolador, dulce y soberano, huésped de las almas, suave regalo.En los contratiempos descanso al trabajo, templanza en lo ardienteconsuelo en el llanto.Santísima luz de todo cristiano, lo intimo del pecho, llena de amor casto.En el hombre nadase halla sin tu amparo, y nada haber puede sin Ti, puro y santo.Con tus aguas puras lava lo manchado, riega lo que es seco pon lo enfermo sano.Al corazón duro doblegue tu mano, y ablande las almas que manchó el pecado.Vuelve al buen camino al extraviado, y al helado enciende en tu fuego santo.Concede a tus fieles en Ti confiados de tus altos dones sacro setenario.Aumento en virtudes haz que merezcamos, del eterno gozo el feliz descanso. Amén.
    ORACIONES FINALES PARA TODOS LOS DÍAS(excepto el último día)
    Himno al Espíritu Santo
    ¡Ven, oh Criador Espíritu! nuestras almas visitad, los pechos, que Vos criasteis, llene gracia celestial. Pues sois Paráclito Espíritu, Don del Padre celestial, fuente viva, sacro fuego, unción santa, espiritual. En tus dones setiforrnes, tu promesa paternal, dedo eterno de Dios Padre nuestras lenguas inflamad. Ilustrad nuestros sentidos, el corazón inflamad, nuestros cuerpos, que son flacos, con vuestra virtud armad. Apartad los enemigos, danos la divina paz y siendo Vos nuestra guía huyamos toda maldad. Par Vos al Padre y al Hijo, en esta vida mortal conozcamos, y creamos siempre tu Divinidad.A Dios PADRE sea gloria, al HIJO gloria inmortal y al Espíritu PARÁCLITO por toda la Eternidad. Amén.
    Oración
    ¡Oh Espíritu Santo! Divinísimo consolador de mi alma, fuego, luz y celestial ardor de los corazones humanos, si es para gloria de vuestra Majestad que yo consiga lo que deseo y pido en este día, dignáos concedérmelo benignamente; y sino dirigid mi petición, dándome las gracias que ha de ser para vuestra mayor gloria y bien de la salvación de mi alma. Amén.
    Ahora cada uno se recogerá interiormente y pedirá la gracia que más necesite.
    Hecha la petición, se concluirá todos los días con antífona, verso, respuesta y oración siguientes:
    Antífona
    No os dejaré huérfanos, aleluya; voy y vengo a vosotros, aleluya; y se alegrará vuestro corazón, aleluya, aleluya.
    V. Enviad, Señor, vuestro Santo Espirito, y serán creados.
    R. Y renovaréis la faz de la tierra.
    Oración
    Oh Dios, que habéis instruido los corazones de los fieles con la ilustración del Espíritu Santo, dadnos el sentir rectamente con este mismo Espíritu, y gozar siempre de su consolación. Por Jesucristo Señor nuestro, tu Hijo, que vive contigo y reina en la unidad del mismo Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
    A continuación rezar la oración del día que corresponda:
    DÍA PRIMERO
    Comenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.
    ¡Oh Espíritu Santo! Fuente viva de divinas aguas que, en la creación del mundo, santificasteis las inmensas que rodeaban el mundo y las aguas del Jordán en el bautismo de Jesucristo, Señor nuestro; yo os suplico que seáis en mi espíritu, tan árido y seco, la Sagrada fuente de aguas vivas, que jamás se agote y salte hasta la vida eterna; y la gracia que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.
    Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.
    DÍA SEGUNDO
    Comenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.¡Oh Espíritu Santo! Que haciendo sombra con vuestra virtud altísima a la purísima Virgen María, y llenándola al mismo tiempo de gracia, obrasteis de un modo inefable y omnipotente la obra infinita de la Encarnación del Verbo eterno, en el seno virginal de vuestra celestial Esposa: haced sombra a mi alma y concededme la gracia necesaria para que yo sea digno de recibir al mismo Verbo divino hecho hombre y sacramentado por mi amor, y también la especial que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra, y bien de mi alma. Amén.
    Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.
    DÍA TERCERO
    Comenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.¡Oh Espíritu Santo! Celestial paloma que, abriendo de par en par los cielos, bajasteis sobre Jesús ya bautizado en el Jordán, simbolizando: que desde cl momento en que tomó la naturaleza humana, habitaba en él la plenitud de la Divinidad; bajad sobre la mía pobre y miserable y llenadla del don de sabiduría de consejo, de entendimiento y fortaleza, de ciencia, piedad y temor de Dios; y dadme la gracia que pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.
    Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.
    DÍA CUARTOComenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.¡Oh Espíritu Santo! Nube lúcida que haciendo en el Tabor sombra a Jesús transfigurado y glorioso, ilustrasteis aquel Santo monte, y amparasteis en su excesivo temor a los Apóstoles, comunicándoles después de la Ascensión de su Divino Maestro mucha luz, fervor y gracia; ilustrad, proteged y fecundad mi alma para que yo sea digno discípulo de Jesús, y dadme la gracia que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.
    Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.
    DÍA QUINTO
    Comenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.¡Oh Espíritu Santo! Suave viento que llenó el Cenáculo y dio fuerza y valor a los corazones de cuantos os esperaban, orando fervorosamente unidos con una alma y un corazón: ocupad ¡oh Espíritu de vida y amor! toda la casa de mi pequeño espíritu, mí memoria, entendimiento y voluntad: y dadme la gracia que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.
    Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.
    DÍA SEXTO
    Comenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.Oh Espíritu Santo! Luz clarísima que ilustró el entendimiento de los santos Apóstoles, comunicándoles, como Sol divino, toda la luz que necesitaban para su perfección y para la conversión del mundo: llenad ¡oh luz beatísima! todos los senos tenebrosos de mi interior, para que os conozca y dé a conocer a todo el mundo; y la gracia que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.
    Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.
    DÍA SÉPTIMO
    Comenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.¡Oh Espíritu Santo! Sagrado fuego que apareciendo visible sobre los Apóstoles el día de Pentecostés, inflamasteis divinamente sus corazones para que, abrasados en vuestro amor, encendiesen después a todo el mundo en las mismas sagradas llamas: encended en vuestros santísimos ardores mi corazón helado, para que, abrasado mi espíritu en ellos, encienda en vuestro divino amor a cuantos tratare; y dadme la gracia que os pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.
    Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.
    DÍA OCTAVO
    Comenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.¡Oh Espíritu Santo! Llama ardiente de caridad que con el fuego de vuestro amor inflamando el corazón de los santos Apóstoles y de todos los hombres Apostólicos, les comunicasteis el don de lenguas para la conversión del mundo; inflamad sagrado fuego de amor a mi corazón y mi lengua para que siempre hable gobernado por vuestro Espíritu, y fervoroso en la caridad, inflame a todos para que observen fielmente vuestros divinos mandamientos; y dadme la gracia que pido en esta Novena, si es para mayor gloria vuestra y bien de mi alma. Amén.
    Rezar tres veces el Padre nuestro y el Ave María en honor de la Santísima TRINIDAD, y terminar con la oraciones finales para todos los días.
    DÍA NOVENO
    Comenzar con la oraciones preparatorias para todos los días.¡Oh Espíritu Santo! Caridad esencial que, difundida en los corazones humanos, los divinizáis comunicándoles todas las divinas gracias que se incluyen en nuestros siete dones, y comprenden cuanto necesita la vida espiritual, propia de cada uno, y la que deseáis se comunique a todos los hombres: difundidlos, ¡oh Caridad santísima! en mi corazón tan pobre de vuestros siete dones, y que con ellos publique vuestras grandezas. ¡Oh Dios misericordioso! Vos, que antiguamente llenasteis en este dichoso día los pechos apostólicos de vuestra gracia, llenad los nuestros de vuestros divinos carismas, concedednos tranquilos tiempos, confirmad las gracias que os hemos pedido en esta Novena, si son para mayor gloria vuestra y bien de nuestras almas. Amén.
    Después de esta oración, en lugar de la antífona, verso, respuesta y oración de todos los días, se dirán las siguientes:
    Antífona para el DÍA NOVENO
    Hoy se completaron los días de Pentecostés, aleluya;
    hoy se reproducen los felices gozos, cuando el Espíritu Consolador bajó sobre sus Apóstoles, aleluya;
    hoy, rayando el resplandor del divino fuego, reposó el Espíritu Santo en forma de lenguas sobre ellos, aleluya;
    hoy les hace fecundos en palabras, les inflama de su amor y les llena de´ sus innumerables carismas, aleluya, aleluya.
    V. Fueron todos llenos del Espíritu Santo, aleluya.
    R. Y comenzaron a hablar en varias lenguas, aleluya.
    Oración
    Oh Dios, que habéis instruido en este día los Corazones de los fieles con la ilustración del Espíritu Santo, dadme el sentir rectamente con este mismo Espíritu, y gozar siempre de su consolación. Por Jesucristo Señor nuestro, tu Hijo, que vive contigo y reina en la unidad del mismo Espíritu Santo, Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.

    LA HOMOSEXUALIDAD EN LA ADOLESCENCIA (AUTOR: DR. SANDER BREINER)


    Autor: Dr. Sander Breiner La Homosexualidad en la adolescencia

    Tema presentado por el Dr. Sander Breiner En la conferencia de NARTH, Noviembre, 2004

    La Homosexualidad en la adolescenciaSe suele hablar de los años de la adolescencia como una unidad, donde existen generalidades e incluso datos específicos que cubren toda la estructura de la época adolescente. Justo como es obvio en un grupo, los niños de dosaños de edad son significativamente diferentes de los que tienen un año de edad pero las personas de 22 años de edad son muy similares a las de 23.Podemos reconocer que existen diferencias significativas en una extensión dedos años de edad a lo largo de los años de la preadolescencia y la adolescencia. Además de las variaciones de edad existen variacionessignificativas que tienen cualidad genética, una cualidad social familiar y la cualidad social estatal. Es importante mantener estos conceptos en mente cuando se mira al sujeto en general además de cualquier entidad clínica específica. Estas palabras se han dicho antes pero no se han aplicado generalmente.Para acceder al documento completo